
Y partieron al amanecer
Los llevaron en andas al pais del silencio. Flotaban casi suspendidos en el aire, como frágiles seres. Allí estaban reunidos hechiceros, sacerdotes y astrólogos en grave coloquio con seres ataviados de pájaros, zorros y lagartos. Las dunas perdían sus pasos en el laberinto sin fin.