el paisaje
"...
No hay un instante de silencio [...] Bandadas de loros, imitando el
ladrar de perros, el aletazo de un gran pez, el zumbido de grandes y
bravíos insectos, la caída de una fruta al agua, las ramas
gigantes. Los ventescos, las mariposas y ese mundo de las pequeñas
plantas acuáticas, [...] un poema en verde, parecen un tapiz
de terciopelo con reflejos de seda."
(Viaje por el Amazonas, 1951)