el
hombre
..."estoy
empeñado en pintar los distintos momentos del trabajo del siringueiro.
Ningún libro me pudiera mostrar más de cerca a estos auténticos y valientes
proletarios. Una mochila vacía de alimentos carga en sus costas, su
escopeta, una bolsita de cartuchos, un terçado, una linterna
de mecha de kerosén y su faquita para abrir una banda o surco de 10
cm en el herido árbol de siringa. Así sale a medianoche palpando en
la oscuridad de su pobre casa otros objetos más; el balde para recoger
el líquido y sus galochas de borracha que él mismo se confeccionara
para esquivar espinas en el camino. Desciende los tres degraos de su
casa sobre estibas y cruza el potrero cercado donde el ganado duerme
en este quieto y misterioso silencio de la selva. Contados minutos ya
su cuerpo es sombra, es árbol oscuro lleno de espinas y miseria. Caminará
ahora por esta intrincada estrada nueve o más horas entre ida y vuelta
y deberá hacer hasta 200 cortes en los árboles en un total aproximado
para comenzar nuevamente casi al amanecer a recoger la leche que cada
tijela le reunirá".
Manicoré,
Amazonas, 15 de setiembre de 1951
|

|

|
|
|
fotografías
|
| |
| |
| |